domingo, 25 de noviembre de 2018

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<<El presente>>




- ¿Enserio tenía que ser este día? Lárguense de aquí- dije enfurecida
Al rededor todo parecía inhóspito, la vida iba acabando poco a poco, solo podía escuchar los llantos de los hombres caídos y la masacre que ocurre a mi alrededor, me dejaba en medio de una guerra que parecía nunca tener fin
-Tina, no dejes que se acerquen más, las tierras santas; podrían pasar las puertas y acabarían con todo- dijo Teiniaz quien era mi capitán superior, él era moreno, alto de una voz gruesa, su armadura blanca y una espada de oro, era un hombre con un carácter y fuerza formidable y el más leal de los arcángeles en su haber
- Lo se Capitán - le dije empuñando mi espada - estas bestias no me dejan en paz …Liana, calcínalos a todos-dije enfurecida apuntando con mi espada hacia adelante apartando a los demás soldados .Liana es un dragón y también mi amiga de toda vida estaba conmigo en batalla y fuera de ella éramos inseparables, sus escamas eran de color blanco porcelana y su fuego azul obscuro unas pezuñas negras y sus ojos amarillos penetrante si te le quedas viendo lo suficiente - me alegra tenerte de vuelta aquí – le dije mientras ella estaba de espaldas mío
-Tina tienes que irte de aquí, ya es hora - dijo - no Liana, ¡No te dejare sola! -conteste - Estaremos juntas llevas la espada solo vete estaré esperándote ...ya no tienes nada más que hacer aquí, ¿tienes una Misión lo Recuerdas? -Dijo con una voz tenas y ponderada - Tienes razón amiga, …yo volveré por ti lo prometo - salí corriendo, sin mirar atrás, estaba un poco asustada y miraba hacia todos lados, pero tenía que superarlo pronto había tanto que hacer y tampoco tiempo - “te lo encargo, amiga”- pensé.
El lugar era insípido, no se podía ver nada, ni respirar había sangre por todas partes, al parecer los demonios habían pasado ¿porque alguien les dio el permiso de hacerlo?, Mi misión es encontrar a "Zero", y advertirle lo que viene, sin importar el costo tenía que encontrarlo a toda costa. Teiniaz quien era mi capitán en medio de la batalla en campo abierto mientras los soldados degollaban cabezas, el arrodillándose exclamo a la tierra unas palabras abriéndose un gran agujero - Tina, el Vórtice, se abrió, corre hacia el antes de que se cierre solo durara un tiempo -dijo gritando mientras se defiende con su espada larga de dos manos. El vórtice tenía un aspecto de puerta celestial algo como un arcoíris en el suelo, así que corrí hacia el pasando por todos los soldados que peleaban con sus espadas para defender a su rey, el cielo se tornaba más y más obscuro a mi alrededor, la sangre que se iba derramando conforme pasaba por los cadáveres en el suelo los gritos sollozantes y las muertes inevitables, rezos, cantos y alabanzas para el señor. Cuando por fin llegue, me detuve en breve ,estaba agitada ya que nunca había cruzado del otro lado aun sabiendo lo que hay ahi, así que , lentamente y con miedo aun , asome mi cabeza para mirar hacia donde iba, pero ,lo que vi… fue una caída libre , mis instintos decían que no saltara , solo mirar atrás por unos segundos , me hizo pensar lo que se pone en riesgo y las miles de almas que confían en mí , solo podía pensar ¿soy yo la indicada para este trabajo? , Logre superar mis miedos en medio de la batalla, y cuando llego el momento. 

¡Salte!
La caída fue inevitable , con mis ojos cerrados , mi cuerpo tenso y mi corazón latiendo a mil por hora mientras descendía mi armadura se iba derritiendo, desaparecía , no podía ver nada solo sabía que el cielo azul de la Tierra me segaba ,el dolor de mi espalda quema como la lava de un volcán ,mientras mis alas blancas ardían en llamas y se quemaban cual metal fundido, mis gritos no los podía escuchar nadie ,ni siquiera yo, ya que el viento rebotaba en mis oídos y mi cabello blanco pegaba en ellos .
En un lapso de tiempo no me percate cuando había llegado al suelo, al final solo me quede con mi espada y una maya que va de bajo de la armadura y una inmensa tierra abundante y el calor de un desierto, me quede varada en la soledad del desierto , animándome a seguir , camine hacia un destino el cual no sabía , sin armadura , ni un alma que me acompañase ,sin rumbo fijo , esclarecí a lo lejos se escuchó un estruendo, el sonido era muy fuerte, y alguien a los lejos se escuchó gritar, forzaba mi vista a poder ver aquellas sombras que navegaban entre las montañas de arena infernal. - ¿pero?, ¿qué es eso? - me pregunte a mí misma, había personas corriendo, se miraban cansadas, apenas si podían con sus cosas, una de ellas cayó al suelo, los demás siguieron corriendo, ¡Así que continúe observando! Una persona de una edad mayor, manejaba un transporte algo viejo, con un perro de raza grande, al bajar del carro disparo al aire, con sus pasos largos y algo lentos se dirigió hacia ellos con un arma, había escuchado hablar de ello, pero nunca vi una en mi vida; El abuelo apuntaba con un arma a una mujer, estaba tan asustada tirada en el suelo e indefensa, mientras su mascota ladraba tratando de asustar a las personas que estaban siendo perseguidas, tome mi espada , el sol reflejante en ella estaba ,hasta podía verme en el filo de la hoja, me pare sobre el suelo caliente con mis pies descalzos -por favor no nos haga daño- decía la mujer aterrorizada- ¿crees que puedo dejarlos pasar como si nada mujer? - dijo mientras ponía el arma en su cabeza- el abuelo no parecía ser la persona más cuerda , por lo tanto no sedería ante las plegarias de aquella mujer, afortunadamente para ella yo había llegado a la escena aquella tarde soleada en medio del desierto.
Retrocedió unos pasos, pero no dejaba de apuntar, al principio creí que no lo iba hacer, solo me quedé observando desde la lejanía.
¡Hasta que disparo!
Me moví del lugar, el espacio a unos kilómetros a la redonda, no se movía ¡ya no existía el tiempo! Llegue en un parpadeo la bala no parecía moverse, no existía su física en la bala, la desvíe con mi espada, justo cuando el tiempo retorno a la normalidad. Poco después hubo una pausa, entre el sujeto y yo, intentando asimilar la situación, nuestras miradas se cruzaron y mi mano se movió por si sola logrando quitarle el arma de un jalón dando un fuerte golpe en el estómago arrojado a metros de ahí, su mascota no se movió del lugar ni siquiera ladro ni nada, solo se quedó mirándome y agacho la mirada viniendo hacia mi cariñosamente, así que le sonreí y empecé a jugar con él voltee hacia la mujer y su acompañante no podían hablar, proseguí a presentarme -Hola soy Tina- con una sonrisa en mi rostro – ellos no parecían tan convencidos conmigo, creo que era por yo esta desnuda en medio del desierto y además aparecí de la nada frente a ellos, - si claro ,yo soy Martha- dijo mientras se limpiaba las lágrimas y la tierra del rostro, ella era morena tenía un color de ojos negros brillante y su ropas estaban desgastadas , cargaba con una mochila tan colorida de una niña de prescolar y ocultaba su rostro con un fleco ,yo me acerque a ella y le pregunte si estaba bien . ella parecía no tener heridas, pero esta tan casada como para seguir ella se quedó intrigada por mi espada la cual abarcaba casi toda mi pierna de punta delgada. -puedo saber de dónde eres- pregunto intrigada- mientras caminábamos no dejaba de mirarme- soy del cielo- conteste apuntando hacia arriba – ella solo me miraba – no dijo nada, creo que pensó que yo estaba loca así que solo ignore eso y proseguí caminando, ella se agacho tirando su mochila al suelo, - ¿sabes? tengo un poco de ropa que te podría quedar, creo que esa cosa de la prehistoria que traes puesta hace mucho calor y ha de ser muy pesada- dijo mientras buscaba en su mochila , saco una falda corta de escolar color azul , y una camisa blanca lisa ,cerca se encontraba unos arbustos y proseguí a cambiarme de ropa ahí dejando mi vieja malla de la armadura atrás, - oye creo que te quedo bien ¿he?-asintió con la cabeza con una sonrisa en su rostro- sí creo que sí, la verdad nunca había usado algo así, Muchas gracias- dije devolviéndole la sonrisa- ella se me acerco y me pregunto si no tenía con quien quedarme , solo me limite a decir que no , y prosiguió a invitarme a quedarme con ella en la casa de su hermano que es a donde se dirigía ,yo acepte la invitación obviamente no quería quedarme a las afueras de la ciudad , poco después me di cuenta que estábamos un poco lejos de nuestro destino, y me había dado cuenta de que estar en la tierra era lo mejor que me había pasado, sin mencionar que ya había hecho una nueva amiga y además una nueva mascota en medio del desierto , no sabía nada de ella , ni ella de mí , pero el solo hecho de que me prestara su hogar para vivir era más que suficiente para tenerle un aprecio , y ahora creo que comienza mi aventura en busca de "ZERO".


















PROXIMAMENTE: ZERO CHRONICLES 

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