<<El
presente>>
-
¿Enserio tenía que ser este día? Lárguense de aquí- dije enfurecida
Al
rededor todo parecía inhóspito, la vida iba acabando poco a poco, solo podía
escuchar los llantos de los hombres caídos y la masacre que ocurre a mi
alrededor, me dejaba en medio de una guerra que parecía nunca tener fin
-Tina,
no dejes que se acerquen más, las tierras santas; podrían pasar las puertas y acabarían
con todo- dijo Teiniaz quien era mi capitán superior, él era moreno, alto de
una voz gruesa, su armadura blanca y una espada de oro, era un hombre con un
carácter y fuerza formidable y el más leal de los arcángeles en su haber
-
Lo se Capitán - le dije empuñando mi espada - estas bestias no me dejan en paz …Liana,
calcínalos a todos-dije enfurecida apuntando con mi espada hacia adelante
apartando a los demás soldados .Liana es un dragón y también mi amiga de toda
vida estaba conmigo en batalla y fuera de ella éramos inseparables, sus escamas
eran de color blanco porcelana y su fuego azul obscuro unas pezuñas negras y
sus ojos amarillos penetrante si te le quedas viendo lo suficiente - me alegra
tenerte de vuelta aquí – le dije mientras ella estaba de espaldas mío
-Tina
tienes que irte de aquí, ya es hora - dijo - no Liana, ¡No te dejare sola!
-conteste - Estaremos juntas llevas la espada solo vete estaré esperándote
...ya no tienes nada más que hacer aquí, ¿tienes una Misión lo Recuerdas? -Dijo
con una voz tenas y ponderada - Tienes razón amiga, …yo volveré por ti lo
prometo - salí corriendo, sin mirar atrás, estaba un poco asustada y miraba
hacia todos lados, pero tenía que superarlo pronto había tanto que hacer y
tampoco tiempo - “te lo encargo, amiga”- pensé.
El
lugar era insípido, no se podía ver nada, ni respirar había sangre por todas
partes, al parecer los demonios habían pasado ¿porque alguien les dio el
permiso de hacerlo?, Mi misión es encontrar a "Zero", y
advertirle lo que viene, sin importar el costo tenía que encontrarlo a toda
costa. Teiniaz quien era mi capitán en medio de la batalla en campo abierto
mientras los soldados degollaban cabezas, el arrodillándose exclamo a la tierra
unas palabras abriéndose un gran agujero - Tina, el Vórtice, se abrió, corre
hacia el antes de que se cierre solo durara un tiempo -dijo gritando mientras
se defiende con su espada larga de dos manos. El vórtice tenía un aspecto de
puerta celestial algo como un arcoíris en el suelo, así que corrí hacia el
pasando por todos los soldados que peleaban con sus espadas para defender a su rey,
el cielo se tornaba más y más obscuro a mi alrededor, la sangre que se iba
derramando conforme pasaba por los cadáveres en el suelo los gritos sollozantes
y las muertes inevitables, rezos, cantos y alabanzas para el señor. Cuando por
fin llegue, me detuve en breve ,estaba agitada ya que nunca había cruzado del
otro lado aun sabiendo lo que hay ahi, así que , lentamente y con miedo aun ,
asome mi cabeza para mirar hacia donde iba, pero ,lo que vi… fue una caída
libre , mis instintos decían que no saltara , solo mirar atrás por unos
segundos , me hizo pensar lo que se pone en riesgo y las miles de almas que
confían en mí , solo podía pensar ¿soy yo la indicada para este trabajo? ,
Logre superar mis miedos en medio de la batalla, y cuando llego el
momento.
¡Salte!
La
caída fue inevitable , con mis ojos cerrados , mi cuerpo tenso y mi corazón
latiendo a mil por hora mientras descendía mi armadura se iba derritiendo, desaparecía
, no podía ver nada solo sabía que el cielo azul de la Tierra me segaba ,el
dolor de mi espalda quema como la lava de un volcán ,mientras mis alas blancas
ardían en llamas y se quemaban cual metal fundido, mis gritos no los podía
escuchar nadie ,ni siquiera yo, ya que el viento rebotaba en mis oídos y mi
cabello blanco pegaba en ellos .
En
un lapso de tiempo no me percate cuando había llegado al suelo, al final solo
me quede con mi espada y una maya que va de bajo de la armadura y una inmensa
tierra abundante y el calor de un desierto, me quede varada en la soledad del
desierto , animándome a seguir , camine hacia un destino el cual no sabía , sin
armadura , ni un alma que me acompañase ,sin rumbo fijo , esclarecí a lo lejos
se escuchó un estruendo, el sonido era muy fuerte, y alguien a los lejos se
escuchó gritar, forzaba mi vista a poder ver aquellas sombras que navegaban
entre las montañas de arena infernal. - ¿pero?, ¿qué es eso? - me pregunte a mí
misma, había personas corriendo, se miraban cansadas, apenas si podían con sus
cosas, una de ellas cayó al suelo, los demás siguieron corriendo, ¡Así que
continúe observando! Una persona de una edad mayor, manejaba un transporte algo
viejo, con un perro de raza grande, al bajar del carro disparo al aire, con sus
pasos largos y algo lentos se dirigió hacia ellos con un arma, había escuchado
hablar de ello, pero nunca vi una en mi vida; El abuelo apuntaba con un arma a
una mujer, estaba tan asustada tirada en el suelo e indefensa, mientras su
mascota ladraba tratando de asustar a las personas que estaban siendo
perseguidas, tome mi espada , el sol reflejante en ella estaba ,hasta podía
verme en el filo de la hoja, me pare sobre el suelo caliente con mis pies
descalzos -por favor no nos haga daño- decía la mujer aterrorizada- ¿crees que
puedo dejarlos pasar como si nada mujer? - dijo mientras ponía el arma en su
cabeza- el abuelo no parecía ser la persona más cuerda , por lo tanto no
sedería ante las plegarias de aquella mujer, afortunadamente para ella yo había
llegado a la escena aquella tarde soleada en medio del desierto.
Retrocedió
unos pasos, pero no dejaba de apuntar, al principio creí que no lo iba hacer,
solo me quedé observando desde la lejanía.
¡Hasta
que disparo!
Me
moví del lugar, el espacio a unos kilómetros a la redonda, no se movía ¡ya no
existía el tiempo! Llegue en un parpadeo la bala no parecía moverse, no existía
su física en la bala, la desvíe con mi espada, justo cuando el tiempo retorno a
la normalidad. Poco después hubo una pausa, entre el sujeto y yo, intentando
asimilar la situación, nuestras miradas se cruzaron y mi mano se movió por si
sola logrando quitarle el arma de un jalón dando un fuerte golpe en el estómago
arrojado a metros de ahí, su mascota no se movió del lugar ni siquiera ladro ni
nada, solo se quedó mirándome y agacho la mirada viniendo hacia mi cariñosamente,
así que le sonreí y empecé a jugar con él voltee hacia la mujer y su
acompañante no podían hablar, proseguí a presentarme -Hola soy Tina- con una
sonrisa en mi rostro – ellos no parecían tan convencidos conmigo, creo que era
por yo esta desnuda en medio del desierto y además aparecí de la nada frente a
ellos, - si claro ,yo soy Martha- dijo mientras se limpiaba las lágrimas y la
tierra del rostro, ella era morena tenía un color de ojos negros brillante y su
ropas estaban desgastadas , cargaba con una mochila tan colorida de una niña de
prescolar y ocultaba su rostro con un fleco ,yo me acerque a ella y le pregunte
si estaba bien . ella parecía no tener heridas, pero esta tan casada como para
seguir ella se quedó intrigada por mi espada la cual abarcaba casi toda mi
pierna de punta delgada. -puedo saber de dónde eres- pregunto intrigada-
mientras caminábamos no dejaba de mirarme- soy del cielo- conteste apuntando
hacia arriba – ella solo me miraba – no dijo nada, creo que pensó que yo estaba
loca así que solo ignore eso y proseguí caminando, ella se agacho tirando su
mochila al suelo, - ¿sabes? tengo un poco de ropa que te podría quedar, creo
que esa cosa de la prehistoria que traes puesta hace mucho calor y ha de ser
muy pesada- dijo mientras buscaba en su mochila , saco una falda corta de
escolar color azul , y una camisa blanca lisa ,cerca se encontraba unos
arbustos y proseguí a cambiarme de ropa ahí dejando mi vieja malla de la
armadura atrás, - oye creo que te quedo bien ¿he?-asintió con la cabeza con una
sonrisa en su rostro- sí creo que sí, la verdad nunca había usado algo así,
Muchas gracias- dije devolviéndole la sonrisa- ella se me acerco y me pregunto
si no tenía con quien quedarme , solo me limite a decir que no , y prosiguió a
invitarme a quedarme con ella en la casa de su hermano que es a donde se
dirigía ,yo acepte la invitación obviamente no quería quedarme a las afueras de
la ciudad , poco después me di cuenta que estábamos un poco lejos de nuestro
destino, y me había dado cuenta de que estar en la tierra era lo mejor que me
había pasado, sin mencionar que ya había hecho una nueva amiga y además una
nueva mascota en medio del desierto , no sabía nada de ella , ni ella de mí ,
pero el solo hecho de que me prestara su hogar para vivir era más que
suficiente para tenerle un aprecio , y ahora creo que comienza mi aventura en
busca de "ZERO".
PROXIMAMENTE:
ZERO CHRONICLES
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